miércoles, 11 de agosto de 2010

AINSSSSSSS, ¿¿¿¿Y CÓMO ESCRIBO YO UNA CARTA A LOS REYES ????

Esto ya no es cosa de magia, es cosa de mal de ojo por lo menos.

A dos días del consabido Día de Reyes, se me ha roto la plancha y el aspirador. Para algunos sería un feliz acontecimiento, pero para mí es una putada y de las gordas.

Este año para reyes me había pedido un reloj sumergible de esos que no te los sacas para nada, y lo tengo encargado y todo en la joyería. Un relojito precioso, que da las horas además de bucear entre jabones y detergentes varios sin ahogarse ni en un cubo de agua ni en una piscina si a ello nos ponemos.

Pero me he encontrado de boca con la crisis, la puñetera crisis que me dice cada día con más desvergüenza que me olvide de los Reyes.

Si y parece y todo que así debe ser. Mi suegra que es la que siempre me regala algo, dícese bragas, paños de cocina, sábanas y demás útiles del ajuar, se ha ido de vacaciones a Canarias, y es que desde que se jubiló, los reyes de oriente están todos los meses en su casa regalándole que si viajecitos, que si jamones, que si ostias en vinagre y para los demás pues no es de extrañar que no quede.

Ahora la vil putada es que he de escribirles a un día vista de la llegada de sus majestades otra carta en la que me desdigo de la primera y mando el reloj a aprender a hacer surfing y en su lugar me traigan una plancha a vapor, pero un plancha normalita, no vayamos a irnos por las ramas y me aparezcan con un centro de planchado del carajo, que luego ya se sabe, los reyes son los padres, los padres de mis hijos por que los míos con eso de que no saben leer ni escribir nunca hacían caso de las cartas.

Y ya estando en situación y en la misma tienda que me traigan un aspirador, al que sólo le pido que funcione y no gaste mucha luz, se aceptan traídos del E-buy de donde sea, aunque se lo quiten al gitano de enfrente y tenga que aspirar el polvo de las papelinas con ventilador en marcha inversa.

Pero que me temo yo que es tarde para cambiar la carta, que yo tengo muy aprendido de otras veces que mi regalo ya está embalado y con la dirección puesta.

Y si no me traen la plancha y el aspirador los reyes a ver cómo coño los pago yo, que tengo el piso forrado de letras, las impagadas y las que me han de mandar por impago, que voy al banco a por dinero y suena la alarma antirrobo y bloquean las puertas de salida.

Que sé de buena tinta que el tendero sabe más de mi situación financiera que yo, que hoy me he parado delante del escaparate y ha cerrado la persiana metálica, y eso que eran tan apenas las 12 del mediodía, y que a una clienta suya de toda la vida, casi se hernia el hombre haciéndole señales para que entrara por la puerta de atrás, y cuando esta se ha percatado del asunto y se ha girado para verme la cara, ha dado todo por entendido.

Pero que estoy pensando que casi es mejor que le pida a los reyes que intercedan por mí en la compañía de la luz y el gas para que me los den de alta, por que entonces ¿para qué coño quiero yo todos esos artilugios si no tengo dónde enchufarlos??

Estoy por en vez de mandarles otra carta y tener que robar otro sello en el estanco que mejor le envío un mail, pero a ver si soy capaz de volver a engañar al vecino, que la última vez que le dije que me dejase la clave de su wifi el pobre se quedó sin señal para él del chuponazo que le metimos entre todos los de la familia.

Este año dicen que están de moda los sms, pero yo tengo el móvil para adorno, cuando puedo lo enchufo en algún bar donde aún no me conocen y sirve para darme la hora y poco más por que lo tengo más seco que la mojama, para mí que ni número tiene ya.
A ver, vosotros areneros, cómo podría hacer yo para que los reyes dejasen el reloj, que no lo iba a pagar, pero que como no me conocían de nada y además le cogí prestado el abrigo de pieles a mi suegra para encargarlo, pues como que están tan contentos, el que no está tan contento es el del banco de la Sucursal al que le he dejado una púa de 2000 euros que me gasté en comprar el cotillón y pagar la cena de fin de año en el restaurante más lujoso del pueblo, y es que una no tendrá dinero, ni tendrá plancha ni aspirador, ni reloj ni agua, ni luz ni nada de nada, pero una noche es una noche.
Si eso, de esto último ni una palabra a los reyes magos que son capaces de quemarme el piso para luego darme el carbón a puñados, que estos árabes u orientales o lo que sean son muy raros.