Si soñase con la muerte, me gustaría que fuese realidad y me quedase para siempre en ese estado de felicidad que es el duermevela, sin aspiraciones, con ensoñaciones, con murmullos reales que equivalen a estridencias soñadas. Que nadie ose romper ese tupido velo de sedas y encajes, rodeados de lana de oveja, en los que los atrapasueños son inútiles. Que nadie se interponga en el reino de los malditos para darnos su bendición. Alma que vagas, ven, acuérdate de mí, y susúrrame aquello que has visto, oído o sentido, embriágame con tus falsos cantos de sirena, cógeme de la mano o arrástrame, pero no permitas que me quede viva, donde todo se tergiversa, y nada se comprende. Haz eso por mí y prometo ser tu esclava siempre.
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2 comentarios:
a los atrapasueños cuando les das lana de oveja que capturar, vibra todo su aro y colgantitos de plumas dejando oir una canción de Elvis...
Prima, vengo del viaje por el Norte, ya te cuento.... TE QUIERO......muaaaaaaaaaaaaaaaaaaccck.
el palabro...TALANTENT...EL Talento del puto piloto al aterrizar en Finistorro, casi me mata....cabrón.
jajajaja
no te preocupes primo, a ti sólo te puedes matar tú, y de momento no estás por la cosa, jejejejej.
Finistorro, un buen sitio para morir, allá donde los marinos y la gente de tierra apabullada por las historias de éstos, pensaba que allí se acababa el mundo.
Un besazo primo, que también te quiero una jartá, ya hablamos y me cuentas.
Espero que todo haya ido bien y si no, al menos hayas disfrutado con la gente del Norte.
Besossssss grandes de nuevo.
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