Pues mi día de huelga como desempleada que soy desde hace más de 8 meses pasó por la mañana a no asistir al curso del INAEM, con sus respectivas faltas aunque eso no quiera decir que me sienta ligada a una oferta sindical o política.
Yo no defiendo a nadie que no se ha preocupado por mí: es decir gobiernos y sindicatos. No estoy afiliada ni lo estaré, creo yo, no creo en ellos como no creo en Dios, y es que sus cuentos son muy comparables.
NO soy republicana y estoy a la izquierda de la izquierda, mi bandera es demasiado anarca para tener colores.
Por la tarde acudí a la manifestación como independiente, a mi lado estaba el alcalde de mi ciudad del PSOE al que no tuve ningún empacho en decirle que los políticos frente al mercado son sólo una panda de cobardes y mojigatos apoyados por los sindicatos, que ni Dios sabe del pie que cojean.
Perdí mi trabajo por enfrentarme a mis jefes, al de mi puesto y al general por intentar sabotear unas elecciones sindicales, y no por que me interesara una mierda los sindicatos, si no por la falta de honestidad y honradez (3 meses más tarde fui despedida)… ¿Casualidad? Ningún sindicato vino a preguntar o a prestarme su ayuda, sabiendo como sabían ambos lo que había pasado.
Mi opinión es que si la mayoría de la gente quiere ser una borrega hay que concederle el derecho a serlo, los piquetes no tienen razón de ser, y el que no está informado es por que no quiere estarlo, no por que nadie se lo impida.
No obstante, respeto a todo el mundo o al menos lo intento: empresarios y trabajadores, a los sindicatos y a los gobiernos ( a estos últimos me cuesta bastante más pero también tienen mi respeto aunque no mi apoyo.
No tiene sentido que los sindicatos se movilicen (en estos últimos 10 años más que nunca) tarde, mal y encima con una reivindicaciones que dan risa por que se les ve el plumero desde lejos (pero, no obstante y ante todo, yo respeto a todos aquellos que tuvieron que dar su sangre y su libertad por conseguir lo que nosotros nos estamos dejando quitar sin ninguna resistencia seria y organizada por el momento). Meros accesos de rabietas puntuales por parte de ellos por unos cuantos euros más o menos de las subvenciones a recibir.
Por mi parte nada más que decir. Bueno sí, un consejo a todo aquel que quiera leerlo: lucha por tus ideas hasta el último suspiro, eso es lo único que nadie debe arrebatarte.

