sábado 14 de noviembre de 2009

La novia de mi hijo

—Esto no podía acabar bien. Era imposible. Aún no sé como no me enteré antes, pero cuando lo hice ya era tarde. Y… ese pobre chico. ¿Qué va a ser ahora de él?
Las palabras fluían de esa mujer con una gran amargura, al pie de aquella cama de hospital, blanca e inmóvil, muda y sola, llena de un dolor inconmensurable.
Todo carecía de sentido, era como un carnaval en el que las mascaras hubiesen caído de repente. El juego había terminado y ni siquiera sabía qué papel le había tocado desempeñar en él.
Nunca se había preguntado por la procedencia del dinero, ni siquiera una pequeña duda se había cruzado en su mente. La profesión de modelo era así, unos días unos ingresos desmesurados y otros nada. Las marcas eran caprichosas y no siempre te llamaban para su próxima campaña o para un pase de temporada, y de repente tenías que acudir a siete trabajos casi a la vez.
Bien es cierto que su extrema delgadez daba que pensar, pero nunca había sido una muchacha entrada en carnes, ni siquiera rellenita, pero…
Aquella tarde una sombra le cruzó por la mente, de repente su cabeza repitió el nombre de su hija “Clarisse” y una imagen poderosa sin forma se hizo visible en su mente. Su cuerpo menudo estaba cubierto en sangre, desnudo, atado, y sin sentido. Una oleada de terror la recorrió primero por fuera para después infiltrarse en su subconsciente y no abandonarla hasta que recibió la llamada.
Una llamada esperada, pero no ansiada, una llamada que ponía todo en su lugar, que hacía encajar de una vez por todas las piezas desparramadas del puzzle.
Pero ya no había solución, ni remedio, sólo esperar.
Yo miraba su imagen tras los cristales ahumados de la sala de la UCI en la que se encontraban madre e hija.
Clarisse estaba totalmente ausente de la habitación, sólo su cuerpo malherido se hacía patente, pero la vida hacía horas que intentaba abandonarla.
Yo no podía entrar a esa habitación, ellas desconocían quien era yo. Sólo rogaba que la madre se tuviese que ir antes de que Clarisse muriese y poder entrar a verla. Pero evidentemente ya nada se podía hacer y me quedaría para siempre con esa comezón por dentro.
Clarisse apenas tardó unos minutos más en abandonar definitivamente nuestro mundo, mientras yo continuaba fija en la ventana y su madre totalmente ajena a mi presencia rompió a llorar sin fuerzas.
Aquel aciago viernes se hizo negro para aquella familia. La madre arrodillada en el tanatorio del hospital, delante del féretro de su hija, incapaz de avisar al padre del fallecimiento.
Él ya se había encargado de decirle que “esa” no era su hija, que su hija había muerto para él desde el momento en que aceptó esa forma de ganarse la vida. De nada sirvió que la madre le dijese que gracias a su sacrificio comían en casa y no les faltaba de nada.
El padre tenía una paga por minusvalía que no alcanzaba los 450€, y con eso más lo que entregaba Clarisse en casa, dio para que su hermano pequeño estudiase en la Universidad de Colorado. Tampoco este logro benefició en mucho a la familia. Robert cayó en el tenebroso mundo de las drogas y fue quemado en un viejo Chevrolet del 82. Clarisse nunca se llegó a reponer de la desgracia.
Julie, la madre ahora debería enfrentarse también a la muerte de la única hija que le quedaba con vida, y a volver a vivir en soledad con el padre de sus hijos, al que ya nada le mantendría unida y al que había empezado a odiar sin saber el motivo, pero sin poder dar marcha atrás.
El domingo 23 de diciembre se le daba santa sepultura a Clarisse y el lunes 24 Julie empezó a mover los papeles del divorcio.
Ese domingo fue especialmente duro para Johnny y Wendy, mi hijo y su novia, ambos amigos íntimos de Clarisse.
Julie estuvo todo el tiempo agarrada al antebrazo de Johnny, enterrada en sus gafas negras y en el luto de su alma. Ya no lloraba, sólo suspiraba entrecortadamente y su mente estaba como ida. Probablemente se encontraba bajo los efectos de los sedantes que le fueron administrados en el hospital.
Wendy lloraba amargamente, sin pausa, sus lágrimas mojaban la tierra a sus pies, y estaba colgada de mi hijo. El pobre no podía moverse a riesgo de que una de las dos cayese vencida por su propio peso. Aunque las dos eran de complexión delgada, ninguna tenía fuerzas para sostenerse, y Johnny actuó como el verdadero hombre de la casa.
Yo seguía mi papel de mirona, como en el hospital, no podía hacer otra cosa, sólo esperar mi ocasión de intervenir y sobre todo apoyar moralmente a mi hijo en lo que me fuese posible.
Media hora interminable pasó al fin, y tras ella sólo quedábamos los cuatro.
Ellos tres frente al montículo de tierra y lamentos y yo unos metros más atrás esperando a que quisiesen abandonar el cementerio.
Tardaron varios minutos aún hasta decidir dar media vuelta y seguir con la vida. Esperé a que se acercaran y abría la puerta de mi coche, invitándoles cortésmente a entrar. Mi hijo se puso delante, Julie y Wendy atrás. Tuve el tiempo justo de agarrar a Wendy por detrás y lanzarle una mirada que la hizo temblar más que la pena por la muerte de su amiga.
Continuará…

sábado 31 de octubre de 2009

MI PRIMO Y YO (CUENTO HECHO REALIDAD)

Érase una vez que se era, una muchacha adicta a hablarle a las estrellas. Tenía un primo también algo aficionado a ponerles nombres y hablar con ellas. Ambos no se conocían ni de lejos, aunque eran familia más allá de los apellidos.

Una noche hablaba con las estrellas María, sin dirigirse a ninguna en especial, pero de repente observó una estrella fugaz que no se movía en línea recta, ni siquiera parecía que fuese a caer en cualquier momento, al contrario de lo que había observado hasta ahora , que no era poco, aquella estrella daba vueltas sin parar. parecía que quisiese llamar su atención.

Francisco a otro lado del país, volaba una cometa a altas horas de la noche. Tenía la rara habilidad de hacerlas volar sin gota de viento. En el pueblo todos lo tenían por loco, y él era feliz. Esa noche parecía jugar con ella, la alzaba cada vez más alto y ella ufana y presumida daba vueltas y más vueltas, haciendo círculos gigantescos como si se tratara de la más hermosa estrella que circundara el cielo, precisamente aquella noche que estaba totalmente plagado de ellas. Era una noche clara, sin luna ni viento.

María estaba en la azotea de su casa, echando de menos el mar, fiel compañero de juegos en la niñez y en la juventud, y ahora tan lejano. Las circunstancias de la vida la llevaron tierra adentro separando su corazón de lo que era su vida: el mar.

En esa clara noche sin luna plagada de estrellas, ella echaba de menos estar sentada a orillas de la costa, poniendo sus pies en el frescor de la arena mojada por la marea, y escuchar el suave rumor de las olas en sus oídos, despertando sus sentidos, y... ¡tantas otras cosas! que se le acababan las palabras sin empezar a pronunciarlas.

—¡Qué estrella más rara! —pensó para sí María—. ¿Cómo puede una estrella moverse así?
—Por que no es una estrella, María.
—¿Y entonces qué es?
—Es la cometa de Francisco. No es nada y sin embargo actúa como la reina de la noche.
—¿Francisco?
—Sí, tu primo.
—Yo no tengo ningún primo que se llame Francisco.
La estrella no contestó, sin embargo se puso a reír por lo bajo y poco a poco fue coreada por el resto de estrellas que estaban al alcance de dicha conversación.
—No os riáis tanto señoritas —dijo María con el dedo índice en alto, con gesto que quería ser amenazador— por que algún día os tendréis que comer vuestras palabras.
La carcajada fue sonora de una vez.

María imaginó esa cometa dando vueltas a la deriva, pero indudablemente 1200 km, como le había dicho las estrellas que se encontraba de distancia de su casa, era imposible que la pudiese ver.

Pero una idea absurda, por demás, le atacó la cabeza. ¿Y si fuese cierto? ¿ y si en realidad tuviese ella un primo tan lejano?

—Estrella fugaz, déjame que hable contigo —rogó en voz baja pero con toda la fuerza que le inspiró su corazón. Más nada aconteció. Nadie le respondió. El resto de estrellas casi dejaron de brillar por completo por su vergüenza y pena hacía María, aunque no fuese el causarle daño su intención.

—Cometa, haz un inciso en tu loco voltear y háblame de mi primo.

La cometa seguía su camino sin parar, sin contestar, y en su silueta se adivinaba una sonrisa malévola, intencionada y carente de compasión.

—María —habló una de las estrellas más cercana—, no pierdas tu tiempo en intentar hablar con una cometa. Es un ser inanimado, carente de vida, sentimientos y sentidos. Pregúntame a mí, y yo en lo que pueda te responderé.

Pero María seguía ensimismada siguiendo el juego de aquel astro caprichoso que rodaba y rodaba sin parar.
—¡María! —volvió a chillar la estrella—. Que no te escucha, que es una cometa. Por favor escúchame, yo te contestaré.



En la otra punta del país Francisco también pudo observar que el fulgor de las estrellas se debilitó de repente sin causa aparente. Pero una de las estrellas la más lejana a él brillaba con fuerza, como queriendo acaparar toda la atención. En un momento dado, se dio cuenta de que estaba o muy enfadada o muy preocupada. Su destello verde azulado, se convirtió de repente en rojo vivo. Le era imposible apartar su mirada de ella.

—Si pudiese hablar con ella, le preguntaría tantas cosas —se dijo asimismo.

—Tú eres como el anuncio de algo. Aún no sé si bueno o malo. Pero tú serás desde ahora la Estrella de mi Destino. Y cada noche te miraré y te preguntaré por lo que escondes, hasta que consiga saber lo que es.

—María, María. Hazme caso. Francisco sospecha lago y no me dejará en paz hasta que sepa la verdad. Es un hombre obstinado y quiere saber. Se ha fijado en mí, y yo soy tu estrella. La que vela por ti. Dime algo. Por favor…

—¿Por qué estás tan preocupada por mí y por ese tal Francisco? ¿Acaso no es mi primo, como tú bien dices? ¿Qué daño podría hacerme? —respondió finalmente María algo a la defensiva.

Pero a María le pudo la curiosidad.

—Dime, ¿qué es lo que quiere saber exactamente ese hombre? ¿Por qué te muestras asustada?

—María, Francisco acaba de nombrarme La Estrella de su Destino. Quiere saber por qué estoy enfadada, por qué me he puesto rojo fuego.

—¿Y, por qué estás de ese color? Es verdad no me había dado cuenta.

—Por que no me hacías caso. ¿Te vale esto?

—Estrella de mi Destino. No apagues tu fulgor rojo, si no ¿cómo quieres que te reconozca entre todas tus hermanas? —dijo al ver que la estrella recuperaba su color normal— Sabes de mis penas y de mis sufrimientos, pues a vosotras todo os cuento. Os bautizo desde que era niño, os observo pero nunca me respondéis. Dime estrellita, o al menos hazme una señal ¿Sabes algo de cómo irá lo mío?

La Estrella del Destino se apagó rauda, ante la imposibilidad de dar respuesta a Francisco, ella no sabía como comunicarse con él , pero se le ocurrió una gran idea. Las estrellas rigen el destino de los humanos, ella podría hacer que…

Si eso sería realmente genial. La noche siguiente lo pondría en marcha. Era simplemente un plan genial. No podía fallar.



domingo 4 de octubre de 2009

¿Cómo sembrar coquinas en tu huerto? 2

Yesalino y Pepín, hablando de sus cosas, más bien discutiendo sus ideas, se encontraron con Julián a la orilla del río, cabizbajo, con el pelo revuelto entre sus dedos que no paraban de amasar su cabello.
—Oye Julián, ¿podemos hacerte una pregunta? Llevamos horas discutiendo sobre un tema y no llegamos a ninguna conclusión —preguntó resuelto Yesalino
—Vosotros y vuestros temas, por culpa de vuestras tonterías me encuentro yo aquí.
—Oye, si no nos quieres ayudar, no lo hagas, pero ya vale de echarnos la culpa a nosotros, todavía no sabemos de lo que nos acusas.
—Os lo he dicho miles de veces, pero es igual, no podéis o no queréis entenderme.
—Eso no es verdad —replicó Pepín enérgico—. Es que dices cosas que no sabemos lo que es. Por cierto… ¿Qué haces aquí tan solo?
—Estoy pensando.
—¡Ah! Es verdad. Las personas utilizáis mucho esa palabreja. Nosotros, no sabemos qué es. Explícanoslo.
—Pepín, no me digas que nunca habéis pensado. Seguro que lo hacéis inconscientemente sin daros cuenta. Normalmente cuando uno tiene un problema, no puede olvidarlo y siempre busca la forma de solucionarlo. Eso es pensar.
—¡Ah! Nosotros no tenemos problemas, tenemos dudas, pero cada duda tiene montones de soluciones. Mira, todo lo que tenemos que hacer es imaginar, y la imaginación lo resuelve todo. No hay cosa que no logre la imaginación. —contestó Yesalino—, y para eso estoy yo, trabajo día y noche para mi señora Doña Ocurrencias de la Imaginación.
—Sí, ahora mismo íbamos a consultarle una pequeña duda que teníamos, pero al verte a ti, hemos decidido proponértela a ti, pero ya vemos que no nos quieres ayudar.
—Os propongo un trato, me contáis vuestra duda y si os la resuelvo me lleváis ante la presencia de tan solemne dama, para ver si ella es capaz de darme una idea para salir de aquí.
—Esta bien, pero ya te dimos la solución, aunque tú tanto pensar lo estás arruinando todo. Te sería mucho más fácil usar la imaginación, pero allá tú —repuso Pepín.
—Las personas mayores maduramos las cuestiones, la imaginación es cosa de niños, que viven en un mundo tranquilo y feliz sin preocupaciones, para eso estamos los adultos para evitar en lo posible el sufrimiento de ellos.
—No digas tonterías, sería la primera vez que un niño se queda dentro de un libro, su mundo es más rico y fuerte que el vuestro —rezongó Yesalino—. Los niños juegan con los libros, con nosotros, sus personajes, se meten y salen de los cuentos sin ningún problema, cuando les apetece nos buscan y se divierten, cuando han de atender otras obligaciones, cierran el libro y se esfuman.
—Eso es lo que estoy pensando, ¿Cómo hacer lo mismo?
—Vuelve a tu niñez —repuso Pepín
—Eso es imposible, apenas me acuerdo de cuando lo fui. Además uno sólo es niño una vez, y esos años nunca vuelven.
—No tienes remedio Julián, tú solo te estás condenando a quedarte. Ni siquiera lo intentas. ¿De qué tienes miedo?
—No es miedo, simplemente es ridículo.
—¿Ridi…qué?
—Ridículo. ¿Tampoco sabéis que es esa palabra?
—Yo no —dijo Pepín.
—Yo puede que haya escuchado esa palabra en mi señora, pero no sé que quiere decir. Anda pintamonas vámonos y dejemos tranquilo a Julián para que haga eso que tanto le gusta, ¿cómo era? ¡Ah sí! ¡Pensar!
—¿Por qué insultas constantemente a Pepín, Yesalino?
—¿Qué yo hago qué?
—Todo el día le estás diciendo pintamonas
—¡Claro! Por que ese es mi oficio. Esos raros animales no existen en los cuentos, y una vez un niño hace muchos pero que muchos años, un mono, yo le hice un retrato, entonces simplemente era una diversión. En cuanto se corrió la voz todo el mundo quería su propio mono en su casa. Y desde entonces me llaman pintamonas, por que me gusta más pintar monas que monos.
—Pues vaya un oficio tonto —repuso Julián.
—Oye tú, sin faltar, que lo hago con mucho gusto, y además me gusta. Tú si que eres tonto que te has metido aquí y no sabes como irte.
—Perdona, Pepín. No era mi intención herirte. ¿Me disculpas? —rogó Julián.
—Bueno, vale.
—¿Me contáis pues lo que os lleváis entre manos ya, o qué?
—Otro día Julián, se nos ha olvidado —respondieron al unísono ambos amigos, dedicándose una pícara sonrisa entre si.

miércoles 30 de septiembre de 2009

¿Cómo sembrar coquinas en tu huerto?

-No digáis bobadas. Todo empezó al leer este libro.
-¡Eh! Perdona, tío, pero nada empieza por leer un libro.
-Eso, so tonto, primero se compra el libro, y después...
-Además nadie te obligó a que lo comprases.
-Esta bien tenéis razón, y..., quizá sea por eso que también me haya equivocado de método para salir de este embrollo.
Ángel, estaba atónito ante aquel cuento en el que los personajes se peleaban entre sí, sin contar ninguna historia.
-¡Eh! Chaval -dijo uno de los personajes, el primero que había hablado- Ni se te ocurra averiguar nada o acabarás como yo.
Aquel tipo no pegaba de ninguna de las maneras con los otros dos personajes. Aparentaba ser una persona normal, un hombre corrientucho, y su atuendo era muy actual. Algo estaba fuera de lugar.
-Ja ja ja, claro, ahora vendrá la perorata de siempre. Que nosotros tuvimos la culpa. y que por eso...
-¡Calla de una vez, no digas nada, aún no sé si estoy equivocado, pero en el caso en que no lo estuviera, harías fracasar todo el plan.
-Esta bien, me callo, pero no olvides que la idea fue nuestra, del pintamonas éste, y mía. Para ser personajes de un cuento no nos defendemos nada mal en cuanto a imaginar y...
Ángel, cerró el libro confuso. Nunca había tenido un libro tan..., no sabía muy bien como definirlo, pero sin duda la palabra que le venía a la cabeza era interactivo. No podía leer nada, por que estaba en blanco, y además los personajes hablaban entre ellos e incluso se dirigían a él.
Los otros dos personajes, el pintamonas y el enano, eran dos monstruitos con cara de picarones, dignos ambos de cualquier cuento de los hermanos Grimm.
-Julián, hombre. No te enfades. Has asustado al chiquillo.
-Eso, eso -dijo el pintamonas, un duendecillo de huerta, con cuerpecillo violeta y harapos verdes, orejas puntiagudas, y sonrisa de conejo-. ¡Ándate con ojo o ya sabes!
-Me parece Pepín, que éste se queda sin remedio. No tiene modales, y los libros si no los leen no sirven para nada -argumentó Yesalino, el caballero de las misiones imposibles.

viernes 25 de septiembre de 2009

Letanía de una mente enferma

Si soñase con la muerte, me gustaría que fuese realidad y me quedase para siempre en ese estado de felicidad que es el duermevela, sin aspiraciones, con ensoñaciones, con murmullos reales que equivalen a estridencias soñadas. Que nadie ose romper ese tupido velo de sedas y encajes, rodeados de lana de oveja, en los que los atrapasueños son inútiles. Que nadie se interponga en el reino de los malditos para darnos su bendición. Alma que vagas, ven, acuérdate de mí, y susúrrame aquello que has visto, oído o sentido, embriágame con tus falsos cantos de sirena, cógeme de la mano o arrástrame, pero no permitas que me quede viva, donde todo se tergiversa, y nada se comprende. Haz eso por mí y prometo ser tu esclava siempre.

jueves 24 de septiembre de 2009

NO SE QUE ME PASA

Normalmente no soy así, tan despreciativa con la peña, pero es que no puedo más, tengo que estallar, y no me da la gana de hacerlo delante de nadie. Me conozco lo suficiente como para saber que si me lanzo a la buena de Dios, acabaré destruyendo todo lo que me rodea, sin pensar, y me importará bien poco. No es buena una actitud así, ni para mí ni para nadie. No quiero pensar , ni sentir, sólo abandonarme, huir. Sí, ya sé que es de cobardes, pero... Si le doy la vuelta a la tortilla todo cambia, darse la vuelta y desconocerse a uno mismo es renacer, buscar un nuevo camino, encontrar gente nueva, desenmascararte de una vez. La sociedad, la familia, el estado civilizado, la política, las costumbres las jerarquías te obligan durante demasiado tiempo a refugiarte en una mascara en al que te sientas a gusto, protegida, pero al final eso tiene un precio elevadísimo, tu propia personalidad se hace añicos, o simplemente se disipa a través de las obligaciones impuestas o autoimpuestas, da lo mismo, el final del cuento siempre es el mismo, se llega a ser un borrego más sin sueños propios, sin ambiciones íntimas, eres un producto elaborado por multitud de entresijos sociales que te anulan y que te hacen ver a ti mismo como un monstruo irracional, apersonal, asocial, y no una persona con capacidad para discernir, elegir, tropezar y... por que no... triunfar.
Para mí el triunfo sólo significaría que he podido escapar a esta vorágine sin escrúpulos que en el mejor de los casos me considera un número para rellenar las infinitas estadísticas de los infinitos temas que se les ocurra a un capullo bien pagado, y aburrido, que juega a controlar los deseos de las personas.
La persona es la individualidad, y la sociedad no quiere a las personas, no las necesita, es más estorban. Todo aquel que intenta salirse de la norma comúnmente aceptada o está loco o es un marginado, de tal forma que la persona como unidad desaparece por que piensa que es un engendro raro, y que le ha tocado en suerte ser ese bicho en vez de ser alguien normal.
Yo me siento un bicho raro, me siento una persona aislada, sin poder de decisión, por que mis decisiones me discriminan de la totalidad del mundo racional, por que no entiendo la estructura social que nos ampara, no entiendo al hipocresía obligada, por que cuando hablo, la gente se escandaliza o se ríe de mí, y no me toman en serio, por que todo lo achacan a una rebeldía mal atajada en mi juventud.
¿No podría ser todo al revés? Y que como en Matrix, fuésemos vulgares peones de un plan cosmopolitizado en el que no interesa la inteligencia, y si la sabiduría dirigida para y por unos fines determinados previamente.
Si lo miro así, cómo no voy a querer evadirme, salir corriendo, volando o aunque sea arrastras de un sistema que me ata, me fustiga, me maltrata psíquica y físicamente.
Me he dado cuenta de que todo lo que estoy haciendo ya no me llena, necesito algo más, pero no sé el qué. Seguro que es algo super sencillo a mi alcance, que me llama continuamente pero que no soy capaz de verlo por que estoy ciega con los ojos abiertos.
El que lea esto puede pensar que o estoy en una depresión muy profunda o que simplemente mis neuronas razonables se me han ido de excursión, o que en mi cabeza se ha producido un golpe de estado y la zona rebelde está ganando territorio.
Los rebeldes siempre han sido tachados, y lo siguen siendo de descerebrados, apasionados, impulsivos e irrespetuosos con la sociedad. claro, esta es la imagen que interesa que se crea en la generalidad de la raza humana por que así estamos todos controlados, todos somos más o menos iguales, se nos dan unos pequeños márgenes de movimientos, pero que no son elegidos libremente si no impuestos por una serie de circunstancias que te avocan a ella. El rebelde es otro más de los estereotipos sociales, y por ello controlados, y por ello muchas veces denigrados y despreciados, así se aseguran que dejen de ser un peligro potencial para pasar a ser los payasos del reino, los bufones de la corte, los desposeídos de la RAZÓN.
No sé por que hoy me ha dado por pensar así, ni siquiera sé por que lo escribo. Hoy he vuelto a irme de Lda, por que no me siento capaz de aguantar tanta chusma, tanto cretino, tanto rollo, todo es igual , todo es repetitivo, nada se sale de la norma y el que se sale, se repite hasta la saciedad de forma que ya queda encasillado de por vida.
Numerosos blogs y tan sólo de los que he leído tres o cuatro tienen calidad literaria, pero lo que yo busco no son escritores como la copa de un pino, busco algo que me sorprenda, algo que atrape mi imaginación o al menos mi atención. Pero cuando esto ocurre, todos se apuntan a la ola que barre haciendo que ese destello de luz se convierta en un día normal, la luz se admira mejor en la oscuridad, se aprecia mejor su brillo, y puedes hasta incluso jugar con ella, pero si todo el mundo se pone a encender la linterna y cada uno en la dirección que le viene en gana la final todo es claridad y es tan patético como la oscuridad total.
No voy a releer esto, por que sé que si lo hago soy capaz de asustarme a mi misma y no tengo ganas de cuestionarme a mí misma, necesito escribir esto para que este mal rollo fluya de mí hasta el infinito y con un poco de suerte entre tanta reberveración, inflexión, reflexión, no vuelva nunca más a mí.
Las historias que tengo a mitad de contar me parecen una puta mierda, se me han quitado las ganas de escribir, hasta leer me cuesta gran esfuerzo, y de lo que leo no entiendo nada, no siento nada. Quizá este puto calor sea el culpable de esta diarrea mental, quizá sea la edad, o quizá es que he decidido salirme del redil y me encuentro totalmente perdida, cansada y rendida a la realidad, no puedo escapar aunque lo desee más que la vida, y la muerte no es más que el final del ciclo vital tal y como lo conocemos y entonces .... ¿para qué tanta lucha? Vivir es el camino, pero cuál es la senda. Ese es el verdadero problema.
Bueno me voy a dormir un ratito a ver si se me pasa esta espesura.

miércoles 12 de agosto de 2009

Bienvenida a Joshua

Bueno, ya que me has borrado de tu blog mi bienvenida te la repito aquí para que quede constancia de mi buena intención. Me imagino que el hecho de borrar mis comentarios ha sido un error al quererlo remarcar te has equivocado de botón, pero no te preocupes a mi me pasa a menudo.

De hecho he empezado avisándote de mis pequeños defectos para que no me los tengas en cuenta por que es que soy así, y no estoy por la labor de cambiar.

Primero te diré que yo me voy de lda cada vez que me apetece, vuelvo cuando me da la gana y borro mis post cuando me sale de las narices (ya sé que ésta es una de las cosas que no te gustan, pero es lo que hay)

A veces comento si leer los post, es verdad, a veces sólo me apetece pasar a saludar, otras simplemente me divierto por que me canso de leer siempre lo mismo, pues como a ti me gusta disfrutar de la buena literatura, pero cuando no hay otra cosa me entretengo con todo aquello que me sale al paso. Simplemente decírtelo, por que puede que pase lo mismo contigo en un futuro no muy lejano, o bien por que me aburras o por que seas muy repetitivo en los temas, aunque no debes preocupare por ello por que siempre te lo diré, no me gusta dejarme las cosas en el tintero por si me mancho ( es una cosa que odio verdaderamente: el ensuciarme, digo).

En cuanto a lo que dices que no te gustan que ensucien el realismo sucio, no sé muy bien a lo que te refieres ( supongo que tiene que ver con cosas como las aceras llenas de excrementos de perro, y en eso te doy toda la razón, es una auténtica porquería).

Otra cosa que no sé qué quiere decir es eso de las sensiblerías no sé como las has llamado por que no funciona ahora lda y se me ha olvidado, (yo es que soy tremendamente inculta y hay conceptos que se me escapan, pero como tú pareces ser un erudito creo que no tendrás problema alguno en explicármelo)
Mi defecto más importante es lo tremendamente ignorante que llego a ser, por que es que no me entero de nada, no sé si lo que quieres es darnos unas lecciones de literatura o por el contrario nos críticas por lo malos que somos escribiendo, en todo caso da igual, por que nosotros somos una gran familia ¿sabes? y como en todas las familias hay discusiones, nos dejamos de hablar, y de repente se olvida todo y todo es buen rollito, pero al fin y al cabo nos une la literatura, la buena , la que leemos, y hasta en algunos casos la que escribimos (aunque claro está, nosotros no publicamos no estamos obligados a dar satisfacción a nadie que no seamos nosotros mismos).
Hablando de familias, ya que estamos te voy a presentar a la mía, es especial y es genial. mira yo aquí tengo dos hijos, un animal de compañía, un primo francés del sur, un hermano maricón, un hermano chico y dos primas. Ah!! se me olvidaba tengo también un amor literario.
Empecemos por mis niños, tengo dos ( ya te lo he dicho) se llevan entre si seis meses ( es lo que tiene ser una coneja a la hora de concebir) yo creo que el mayor tiene un trauma con su hermano que no ha logrado superar y por eso escribe tan retorcido, el segundo es una bala perdida (vamos un pistolero), ambos superan a su mami en escritura, lectura y en todo (estoy orgullosísima de mis hijos) Uys, perdona se me ha olvidado decirte sus nombres Larrea ( que tiene un paladar lúteo, que por cierto no sé que coño es eso, si eso preguntáselo a los médicos que ellos lo sabrán) y Guemes( que tiene la cualidad de llorar con tinta roja, no sabes la faena que me da a la hora de lavar las sabanas y el resto de su ropa , por que se pasa el día llorando)
Tengo un animal de compañía por que a ver quien es el guapo que funda hoy día una familia y no tiene mascota (imposible, eso no puede ser, sería una familia incompleta) , la llamamos who (no por nada en especial, es que la chica tiene la memoria de pez y siempre se le olvida quién es) tiene la manía de escribirlo todo para que no se le olviden las cosas, y lo hace francamente bien.
Detrás viene mi primo (el francés del sur, fíjate que ha aprendido hablar en andaluz que te cagas, no se le nota para nada que sea francés), es un poco rarito, el mismo se puso el nombre de lesdammesfrançaises, así que por tu bien si acaso salúdale siempre de frente, no vaya a ser que te lleves un disgusto si le das la espalda (nunca se sabe, pero en mi familia los genes están una mijita distorsionados). No sé si es por su multiculturalidad o por qué pero es un retorcedor de palabras y significados, pero oye, me sobrepasa como tres ciudades escribiendo, es un amor de persona.
Lo que pasa es que éste es como yo, desaparece y aparece cuando menos te los esperas, de momento ha decidido pegarse todo el verano sabático, y es que al tío le gusta la playa más que a los peces, ainsssssssssss ( casi ya no suspiro, ¿te has dado cuenta?, si es que hablar contigo me tranquiliza).
A éste que te voy a presentar ahora, ya lo conoces, es mi hermano el maricón, si se llama de muchas formas pero a mi me gusta llamarlo Yu, aunque en realidad es chino, se llama iuang yu chang ( o algo parecido, aún estoy aprendiendo a escribir correctamente su nombre, es que el chino es más difícil aun que el euskera), se lo quiso pasar al español para pasar desapercibido y se quedo en yuchan (que vaya a saber dios que es lo que es eso).Él siempre le canta a el amor, yo ya no leo sus textos, no por nada, es que yo no creo en ele amor, y me enfado con él que es un enamoradizo del carajo, en cuanto que ve un paquete se le salen los ojos y ... (ves, al hablar contigo he descubierto por qué dicen que el amor es ciego), escribiendo no es muy allá pero tiene una sensibilidad y una imaginación que sobrepasa los límites, y eso sin poner en tela de juicio su abundante obra ( el chico se lo curra que da gusto, tres o cuatro post por día eso el día que menos).
Después está mi hermano chico, el Martín, que ese pa que contarte, mira empezó siendo un miliciano con mucha guasa y más protesta social, escribía genial, pero era un prisas y metía todo a lo bestia, es otro encanto de persona, luego optamos por llamarlo Joker, por que es un payaso, ni más ni menos. Pero tiene un defecto que es como el Guadiana, pero en tiempo de sequía, por que el chico de vez en cuando deja un zipiajo en su blog y no aparece más que cuando sube el nivel freático o tiene ganas de mear. No obstante, a pesar de todo lo dicho escribe con una soltura y una intuición fuera de serie.
Ya por último me quedan mis dos primas, que no se parecen en nada. Para que no te líes, te las voy a presentar una por una
1ª- La chica sauce, pero no llora, eh, no, no, más que otra cosa por que esta ahí en mitad de la mancha y ahí mucha sequía, y tiene miedo a quedarse disecada. Anda siempre pérdida en su mundo de fantasía y mitología, vamos, la repera y es cribe que te cagas de gusto, tiene una imaginación sin límites y sus textos son gloriosos, buenísimos, pero no te fíes de ella(es una loba con los hombres incautos y a los que van de duros y sabelotodos se los merienda en un pis pas, sólo avisarte na más). La llamamos WilloW por que vive en el país de las hadas, y es tan especial como la elfa de los bosques, sensible , creativa, pero con un genio de mil pares.
2ª- tengo a mi prima la beata ella siempre está enlabasilica, rezando, y de tanto leer la biblia ha aprendido a hablar en lengua romance y a expresarse siempre a golpe de métrica, hace un tiempo lo decía todo mediante espinelas, como poeta se sale, es tremenda, buena incomparable con cualquier poeta de lda, tiene una maestría en crear sus propias poesías y recitarlas, tanta o mejor dicho casi tanta como la tiene para destrozarme a mí los míos. En prosa se defiende bastante bien, como tres o cuatro países más allá de mí. Fíjate ésta si te lee seguro que te entra al trapo y te da la razón en todo, por que para ella, intentar cambiarnos y hacernos mejores es como predicar en el desierto, y siempre le viene bien alguna ayudita. Ve a verla y después de haberte sosegado esa alma inquieta seguro que te lleva por el buen camino. Es un primor, lo único es que no es mucho de hábito, pero bueno tiene carita de ángel ya la verás.
Ainssssss, mi memoria es malísima, mira que dejarme a mi amor literario, pues sí, lo tengo, lo que pasa es que tiene multitud de personalidades y de nombres y no te puedo indicar su blog exacto, por que creo que medio lda es de su propiedad, y escribe muy requetebien, y nos queremos mucho, lo que pasa es que nunca sé si está o ha desaparecido, por que cada vez que creo que está tengo que mandar al CSI español sus textos para que le hagan la prueba del ADN ( a sus letras, que yo creo que todavía escribe en soporte informático, aunque nunca se sabe, cualquier día de estos los saca con sangre).
Y lo más importante que tengo yo aparte de mi familia de lda es mi cabeza, impresionante de gorda, chico, una deformidad total, y todo por mi falta de tiempo, está tan llena de ideas que no puedo soltar que un día me reventará.
También tengo diez dedos en las manos, y escribo con todos ellos, eh, no te vayas a pensar, pero claro tienen un pequeño defecto ( yo y mis defectos, fíjate después de hablar contigo creo que voy a cambiar el título de mi blog y le voy a poner éste) que son disléxicos, y encima una mano me escribe más deprisa que la otra, y entre los dedos de una misma mano se pelean por ser los primeros ( otro defecto: la competitividad, ainssssssssssss, este suspiro me ha salido del alma, lo siento) y al final sale lo que sale.
Ideas como te dije tengo muchas, pero es que como mi familia siempre es mejor que yo en eso de la escritura, pues como que me da vergüenza escribirlas, y... (se me está ocurriendo una idea: si yo te las paso ¿me las podrías escribir tú? y por una vez en la vida postearé un texto mejor que el de ellos, ya que tú según tus palabras eres un gran escritor con talento y serio y comentador por supuesto y el reconocimiento sería íntegro par ti, a pesar de que la ídea fuese mía.
Bueno ya por último, ainsssssssssssss ( esto de suspirar no se me pasa, eh) darte la bienvenida a las arenas, y por supuesto te leeré con la intención sana de aprender.
Y por supuesto te mando muchos besossssssssss, tantos como me borraste y uno más.